sábado, 2 de abril de 2011

patatas hasselback

Las patatas Hasselback no son un tipo de patata sino una forma de cocinarlas.

Entre 1947 y 1969  el Hotel - Restaurante Hasselback de Estocolmo, albergó una prestigiosa escuela de cocina, donde nacieron estas patatas muy sencillas de cocinar y muy vistosas a la hora de presentar.

Esta vez las he hecho de la forma básica de acompañamiento, pero si queremos un plato más contundente y acompañarlo con una ensalada, se podrían intercalar en sus capas, jamón, queso o champiñones por poner unos ejemplos. También se pueden aromatizar con romero, tomillo, albahaca o cualquier otra hierba.

Bueno como siempre, imaginación al poder que a las patatas les va bien prácticamente de todo.




patatas
aceite de oliva
mantequilla
sal
pimienta negra
ajo






Habitualmente se hacen con patata de piel fina, para poderlas comer enteras. En esta ocasión no tenía así que les quité la piel.

Cortar las patatas en ruedas sin llegar al final. Para ello podemos ayudarnos insertando por abajo, de un lado a otro, un palo de brocheta de manera que cuando hagamos el corte, el cuchillo pegará con la brocheta y no llegará hasta el final.

Retiramos el palo de brocheta y las patatas se quedan con divisiones como un acordeón.

Poner láminas de ajo en las aberturas, echar sal, pimienta negra y aceite, coronando cada patata con una nuez de mantequilla.

Meter al horno ventilador, 200º, 20'. Sacar, retirar los ajos que se hayan quemado para que no de mal sabor, mirar si necesitan un poco más de aceite y volver a meter al horno otros 20'.

Quedarán tostadas por fuera y por dentro estarán muy tiernas.

Puedes ver las fotografías del paso a paso en Ay Inesita

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