domingo, 5 de agosto de 2012

tomates con aguacate

Dicen que en la variedad está el gusto y pudiendo elegir es un poco tonto conformarse siempre con lo que ya conocemos y es que podemos descubrir que innovando y haciendo pequeñas variantes, el resultado nos sorprende gratamente. 

El año pasado en lugar de hacer gazpacho tradicional lo hice en ensalada y la versión gustó mucho, pues hoy toca hacer un guacamole distinto. Al final se trata de presentar de otra manera sin salirse de los ingredientes originales, aunque a esta receta le he añadido aceite de oliva, pero es que teniendo aceites tan ricos como los que tenemos me parece de locos no echarle un poco.

Si se hace con tomates pequeños, se pueden sacar como aperitivo y adornándolos con aguacate o limón quedan muy coloridos. También es una manera más ligera de comer guacamole ya que nos evitamos pasarnos con los nachos de acompañamiento.








6 tomates pequeños
1 aguacate maduro
1/2 cebolla fresca
gotas limón
sal
aceite oliva










Pelar y vaciar los tomates. La pulpa no se utiliza, se puede guardar para hacer un poco de salsa o añadir a otro tipo de ensalada.

Picar la cebolla en cuadrados pequeños.

Abrir el aguacate y cortarlo en cuadrados más o menos del mismo tamaño que la cebolla.

Poner la cebolla y el aguacate en un cuenco. Echarle unas gotas de limón y un buen chorro de aceite de oliva.

Revolver bien para que se mezclen todos los ingredientes y dejar macerar unos 15'.



Rellenar los tomates con la cebolla y el aguacate. Servir frío.

Puedes ver el paso a paso en Ay Inesita.

lunes, 30 de julio de 2012

piparras

Buff qué calor!! menos mal que la temperatura a estas horas ha bajado bastante, pero vaya día. Esta semana parece que van a volver a subir los grados, pero el viernes ya nos da una tregua y el asunto se calmará. Y no es que este blog haya cambiado la temática y yo sea la mujer del tiempo, pero para que nos vamos a engañar, no estoy acostumbrada a estos subidones y no lo llevo muy bien.

Así que en estas fechas, cocinar poco o nada y lo mejor los aperitivos acompañados con una buena cañita o un vino.

Las piparras son guindillas que generalmente se embotan en vinagre pero están para chuparse los dedos haciéndolas en la sartén con un buen aceite y luego con sal en escamas, vamos que se comen como pipas.

Así que esto más que una receta, se puede decir que es una muestra de un gran producto de la tierra y que probablemente en otras zonas sea totalmente desconocido.









piparras
aceite oliva virgen extra
sal escamas













Calentar en una sartén un poco de aceite.

Pasar las piparras por agua, secarlas un poco y echarlas al aceite caliente.

Freírlas a temperatura alta y sin dejar de mover para que se doren de forma uniforme.

Servirlas recién hechas con escamas de sal por encima.



Puedes ver las fotografías del paso a paso en Ay Inesita.

sábado, 21 de julio de 2012

magdalenas de cerezas


Hace semanas que no publico y siento mucho no haberlo hecho sin previo aviso.

No era algo que tuviera pensado hacer, pero han ido pasando los días y me he plantado un mes después sin haber publicado nada y sin haber visitado otros blogs.

Un día me encontré falta de ideas y sin muchas ganas de encender el ordenador fuera de horas de trabajo y así siguió otro y otro...

Luego llegó San Fermín, esta receta iba a publicarla en esa fecha por el colorido, no porque las cerezas sean algo típico de las fiestas como el ajoarriero o el estofado de toro, pero ahí ya si que me fue imposible dedicar medio minuto al blog. Por las mañanas trabajaba y por las tardes y noches disfruté de la fiesta como nunca. Han sido uno Sanfermines intensos y muy muy divertidos.

Así que con algo de retraso y a partir de hoy al pie del cañón hasta las vacaciones de mediados de agosto, os traigo una receta riquísima y superjugosa. El yogur de tarta de queso le da al bizcocho un sabor excepcional y junto con las cerezas, el resultado final es inmejorable.








3 huevos
1 yogur tarta de queso o frutos rojos
1 medida de aceite de oliva
2 medidas de azúcar
3 medidas de harina tamizada
1 sobre doble de gasificante
14 cerezas + las necesarias para adornar









Deshuesar las 14 cerezas y reservar.

Batir los huevos con el azúcar, hasta que se haya integrado por completo.

Añadir el yogur y mezclar. Incorporar el aceite y batir bien.
Ir echando poco a poco la harina tamizada e ir mezclándola en la masa con movimientos envolventes. Si lo hacemos poco a poco se incorporará mejor y nos evitaremos grumos.

Añadir el sobre de gasificante, mezclar bien e incorporar parte de las cerezas deshuesadas, dejando algunas para ponerlas sobre la masa antes de meterlas al horno.

Poner la mezcla en los moldes de magdalenas que vayamos a meter al horno y echar por encima los trozos de cerezas que habíamos reservado.

Dejar reposar unos 30' a temperatura ambiente para que el gasificante vaya haciendo efecto.

Meter al horno modo ventilador, aproximadamente 35', 180º.  A partir de ahí, comprobar que están hechas, metiendo la punta de un cuchillo para ver si sale limpia de masa. En caso de que necesiten más tiempo, comprobar cada 5' para que no se quemen.



Adornar con crema de queso, tipo Philadelphia, mezclada con la misma cantidad de azúcar glas y unas cerezas enteras.

Puedes ver las fotografías del paso a paso en Ay Inesita.